Quería escribir una canción,
en lo posible que hable de cosas clichés,
pero que sea original.
Quería contar nuestra historia,
para que el tiempo no lo borre,
y que el mundo la conozca.
Para que los locos canten,
y los solitarios se acompañen.
Quería expandir el conocimiento de lo no-experimentado,
incentivar a lo desconocido.
También quería gritar,
tan fuerte que se expanda hasta el otro hemisferio,
hipnotizando a cualquier ser vivo,
haciéndolo bailar hasta que su alegría llegue al climax,
y que prevalezca, y nunca desaparezca.
Quería hacer muchas cosas,
pero es este mundo que nos tira para abajo,
que nos cansa, y nos agobia.
Y es tan solo que nadie se da cuenta,
el tiempo gramatical esta mal usado,
como las ganas,
como las fuerzas.
Quiero hacer de todo,
y es tan sencillo como levantarse,
y dejar de escribir,
e irse a sevilla,
para no poder sentarse en su silla.
lugares
lunes, 6 de febrero de 2012
domingo, 29 de enero de 2012
lunes, 12 de diciembre de 2011
martes, 6 de diciembre de 2011
domingo, 4 de diciembre de 2011
Encontramos amores eternos en pedacitos de canela.
Olimos los aromas más exquisitos, de las flores más extraordinarias.
Vimos eternos amaneceres entre piedras escondidas.
Escondimos las palabras, los susurros, hasta los silencios más profundos,
nos escondimos del mundo.
Vivimos en busca de lo infinito,
cuando lo demás se nos desvanece por delante de nuestras narices.
No valoramos, y nos robamos el uno al otro.
Y cuando el mundo haya terminado de girar,
y el sol deje de brillar,
cuando la luna apage,
los rios no corran,
y el fuego no queme,
es allí cuando abriremos los ojos,
para encontrar el no-encuentro,
para sentir,
que nos perdimos en el vacío,
y encontrarnos en completa oscuridad,
junto a soledad, con el recuerdo del olvido
Olimos los aromas más exquisitos, de las flores más extraordinarias.
Vimos eternos amaneceres entre piedras escondidas.
Escondimos las palabras, los susurros, hasta los silencios más profundos,
nos escondimos del mundo.
Vivimos en busca de lo infinito,
cuando lo demás se nos desvanece por delante de nuestras narices.
No valoramos, y nos robamos el uno al otro.
Y cuando el mundo haya terminado de girar,
y el sol deje de brillar,
cuando la luna apage,
los rios no corran,
y el fuego no queme,
es allí cuando abriremos los ojos,
para encontrar el no-encuentro,
para sentir,
que nos perdimos en el vacío,
y encontrarnos en completa oscuridad,
junto a soledad, con el recuerdo del olvido
Suscribirse a:
Entradas (Atom)